
Como un bolero de dos horas
el sueño sonó a separación
no quería tu sueño
no quería mi sueño
todavía recuerdo las tripas carcomidas
aún veo tu micro
el azul en el aire se conjugaba con el frió
juntos cospiraban contra el fin
creímos aquella noche en los ángeles
bajamos juntos al mayor de los infiernos
los demonios danzaban alrededor del catre
hacían enormes piruetas alentándonos
entonaban los mas terribles de sus cantos
coreaban mujer nuestras palabras
bebían demonio nuestros jugos
y toda pero toda la imagen era EL infierno
toda pero toda la piel era la llama
pasamos el limite de lo inmortal
los demonios crecían junto a nosotros
la poesía parecía un eco
el sueño sonó a separación.