miércoles, 22 de septiembre de 2010

Pestañeos para Ti.

Tu piel
traerá perfumes,
reflejos de estrella fugáz...

Ven, ya no lo dudes,
no hará falta nada más.

Tan sólo: nosotros dos.


Era de fumar y reir,
era de saber esperar,
era de salir a buscar,
no era una mirada cualquiera:
era de amar.

Voy caminando por el fondo del mar



¿Dónde termina tu cuerpo y empieza el mío?
A veces me cuesta decir.
Siento tu calor, siento tu frío,
me siento vacío si no estoy dentro de tí.

¿Cuánto de esto es amor? ¿Cuánto es deseo?
¿Se pueden, o no, separar?
Si desde el corazón a los dedos
no hay nada en mi cuerpo que no hagas vibrar.

¿Qué tendrá de real
esta locura?
¿Quien nos asegura
que esto es normal?
Y no me importa contarte
que ya perdí la mesura
que ya colgué mi armadura en tu portal.

Donde termina tu cuerpo y empieza el cielo
no cabe ni un rayo de luz.
¿Que fue que nos unió en un mismo vuelo?
¿Los mismos anhelos?
¿Tal vez la misma cruz?

¿Quien tiene razón?
¿quien está errado?
¿Quien no habrá dudado
de su corazón?
Yo sólo quiero que sepas:
no estoy aquí de visita,
y es para ti que está escrita esta canción





1 comentario:

Lorena Curtis. dijo...

no necesito saber donde empieza tu cuerpo y donde termina el mio,no necesitamos la luz ni la oscuridad y ya pa' cuando los cielos se destiñan de nuevo,se que estarás ahí con colores nuevos,susurros despacitos y bajitos diciéndote como te amo,tocando despacito cada poro,cada milímetro de tu cuerpo sobre el mio.
Te amo.